AR5 y Cambio Climático: un camino hasta París

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A un mes de la presentación en el país del Informe sobre Cambio Climático más importante del mundo (AR5), el tema sigue en boga en los centros de poder. Los países se preparan para presentar sus propuestas de mitigación en la Conferencia de París a fines de este año.

 

Por Bárbara Dibene

El 4 de septiembre, la Universidad Di Tella fue sede de la presentación del Quinto Informe de Evaluación, que se logró tras siete años de intenso labor de cientos de científicos de todo el mundo, divididos en tres grupos de trabajo: el I dedicado a las causas del cambio climático, el II a las consecuencias, y el III a las posibles formas de reducción de sus impactos y riesgos. La coordinación integral estuvo a cargo del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), un organismo que funciona desde 1988 con el objetivo de generar evaluaciones periódicas sobre el tema.

Uno de los datos fundamentales que arrojó el Informe fue que la influencia humana se reconoce como la más importante causante del cambio climático. La forma de producción actual, la energía y las formas de transporte, entre otras cosas, generan gases de efecto invernadero que intensifican el calentamiento global.

Impactos en el mundo y nuestra región

José Moreno, vicepresidente del Grupo III, mencionó durante la presentación del AR5 algunas de las consecuencias del cambio climático, como el desplazamiento de especies para buscar territorios que tengan características naturales similares a los espacios de los que deben marcharse, distribución de enfermedades transmitidas por vectores, crecimiento de la mortalidad a causa de las olas de frío y de calor, y el aumento de los precios de los alimentos a causa de eventos climáticos extremos.

“Tenemos que aprender a gestionar riesgos, necesitamos poder funcionar con incertidumbre”, reflexionó Moreno ante un panorama que plantea una seguridad alimentaria afectada, enfermedades y desplazamiento de personas. En particular en Sudamérica debemos prepararnos para más sequías y lluvias, y por ende ver cómo mejorar la aptitud de las regiones para producir agricultura. “En la región las consecuencias serán considerables por la dependencia a los recursos naturales, la baja adaptabilidad y la ubicación geográfica”, explicó Graciela Magrin, autora del grupo III.

De cara a París

La mitigación implica generar medidas para contrarrestar y evitar los efectos del cambio climático, y es el tema del que se ocupa el Grupo III del IPCC. Gabriel Blanco, autor líder Coordinador, explicó que las emisiones de dióxido de carbono desde 1750 a 1970 fueron las mismas que el período 1970-2010, es decir que se emitió en cuarenta años lo mismo que en 200 años de historia. En diciembre, París será sede de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), en la que cada país se comprometerá en diferentes porcentajes, áreas y condiciones a reducir sus emisiones. Para Blanco lo importante es ver quién es quién, y elegir una perspectiva para “medir” las emisiones: ¿Por región? ¿Por década? ¿Por sector? Si los países desarrollados importan millones de productos, ¿no están importando millones de emisiones y son iguales o más responsables que los países en desarrollo que las producen?

“En apenas unos años tendremos la necesidad de disminuir en más de un 60 por ciento la energía sin carbono”, dijo categóricamente Daniel Perczyk, autor del Grupo III, quien habló específicamente sobre industria. Por supuesto hay inconvenientes económicos y de tecnología: “La energía nuclear puede hacer grandes aportes, pero hay riesgo en la operatividad y el manejo de residuos, además de tener imagen negativa en la opinión pública (…) En cuanto a captura de carbono –un proceso complicado y costoso- no hay aún aplicaciones a nivel comercial”. Una reflexión final Eduardo Calvo, miembro de la Junta Directiva del IPCC, entiende el problema de aquellos países que apostaron su economía a las energías fósiles, a las industrias contaminantes y al metano (ganadería), por eso la importancia de definir responsabilidades a futuro.

El objetivo de la CMNUCC es estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida la interferencia antropógena en el sistema climático, por eso la importancia de que Argentina, por ejemplo, plantee reducir los gases contaminantes en un 30 por ciento.

 

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