“Cuentos bajo la luz de la luna”: el placer de contar (y escuchar) historias

Hace más de una década, Claudio Ledesma decidió crear un espacio donde la narración sea el espectáculo. Desde entonces, decenas de cuentistas participan de un ciclo que propone volver a lo simple, la palabra.

Por Bárbara Dibene

Fotos y video: Álvaro Vildoza

Cae el sol y una multitud avanza emocionada hasta el auditorio del Centro Cultural Islas Malvinas, en 19 y 51, para vivir una noche diferente. Allí los esperan las voces que los acompañarán durante hora y media compartiendo personajes, historias y algunas enseñanzas. A las voces también se les sumarán los movimientos del cuerpo, los gestos infinitos del rostro y hasta la compañía de la música. La combinación será mágica.

Los hacedores del desafío son los narradores que participan de “Cuentos bajo la luz de la luna”, un ciclo creado por Claudio Ledesma hace once años con el objetivo de promover la narración oral y el arte de contar cuentos. Claudio estudió el Profesorado de Castellano Literatura y Latín y actuación en la Escuela Nacional de Artes Dramático, actualmente UNA, y encontró en el oficio del cuentista una síntesis y forma de unión de sus pasiones.

En diálogo con Transeúntes, el artista recuerda que tras impartir varios talleres de formación tuvo el interés de que los estudiantes puedan mostrar sus trabajos. “En principio hubo resistencia porque me decían que en La Plata durante el verano no había gente. Pero yo vi eso como una oportunidad de tener menos competencia y de que se convierta en un espacio para toda la familia (…) Las primeras funciones estuvieron a cargo de los grupos que se formaron en los talleres, luego crecimos y comenzamos a invitar a narradores profesionales, cuentacuentos del extranjero y de todo el país”.

La dinámica de los encuentros es simple pero efectiva. El público debe llegar veinte minutos antes de la función -que se realiza cada jueves de enero, febrero y marzo a las 20 horas- y acomodarse en las sillas, o llevar propia. Así, podrá presenciar cómodamente las funciones colectivas, con varios narradores, que son seleccionados “para que haya una pluralidad de formas y estilos en el gran abanico de contar cuentos”.

Según relata Claudio, cada noche se produce un increíble “trance” y “todos vuelven a ser niños, cautivados y seducidos como cuando sus mamás, papás o abuelos les contaban cuentos en su infancia. Contamos literatura para adultos, y la contamos con la voz, el cuerpo y el rostro”.

Muchas veces, la velada se realiza al aire libre, en el patio del Malvinas, pero hoy la cita es dentro de la sala polivalente. Allí, refugiadas del último viento fresco del primer mes del año, unas doscientas personas, escuchan atentas y se dejan llevar por los narradores. A veces ríen, otras veces se asustan o imaginan con los ojos cerrados a cada uno de los personajes que describen los cuentistas.

El cierre de los encuentros de enero está a cargo de Alejandra Oliver Gulle, poeta y narradora oral de Córdoba, y de Gazel Zayad, músico, narrador y realizador audiovisual de Colombia. Alejandra toma prestadas las voces y los vestidos (¡tres cambios de vestuario!) de las narradoras de sus historias, y Gazel se acompaña de la guitarra para ponerle música y efectos a las suyas. Incluso el público se suma con sus expresiones de asombro, de sorpresa o cualquiera que Gazel les pida para llevar adelante sus cuentos. Claudio apostó por la literatura dándole voz a Mario Benedetti emocionando a la audiencia una vez más.

Una cordobesa y sus dos voces, y un juglar colombiano

Al terminar la función los tres narradores de la noche pudieron compartir, en una improvisada y cálida ronda con Transeúntes, sus impresiones sobre el oficio y lo que significa un ciclo como el que Claudio propone jueves a jueves.

En cuanto al proceso hasta que un cuento llega al escenario, Gazel explica que él recurre a canciones, cuentos de tradición oral y otros tipos de relatos sobre los que luego él termina trabajando, y recalca, “a mí lo que me atrae es contar historias en todos los formatos que pueda”. Alejandra, por su parte, subraya la importancia de la lectura y destaca que ella le escapa al aprendizaje de memoria. “Yo tengo una escuela de cuentería y para enseñar me baso en la técnica de la apropiación, en habitar el cuento, estar atento al que oye y lo que te devuelve para hacer los ajustes necesarios”.

En ese sentido, y consultados sobre la transformación de las historias, el colombiano explica: “Yo nunca cuento las historias dos veces igual, excepto que sea algo especial, con rima. Siempre sucede distinto. Tal vez algunas imágenes se vuelven más potentes porque la gente devuelve algo. Esto es un acto de pura comunicación humana, y si hay comunicación no puedes repetir lo mismo, cerrado a lo que pasa afuera”.

Alejandra señala al respecto: “Pero no todos los tipos de narradores se largan para que el público devuelva. Si no responden, te quedas sin cuento”, algo que esta noche no le sucedió ni a ella ni a su alter ego, Doña Pepa, un personaje muy histriónico que todo el tiempo recurre al humor y busca -y encuentra- la complicidad con los oyentes ante sus sugerentes relatos.

Finalmente, se refirieron a las devoluciones del público, que ni bien terminó el espectáculo los rodearon para felicitarlos, les pidieron referencias y hasta los sorprendieron con sus críticas. “Es un público experimentado, cultivado y exigente, que aprecia la literatura y no se va a conformar con poco”, recalca la cordobesa, feliz con su participación y el cariño recibido. Gazel también reconoce que el ciclo te ofrece “una mitad ganada”, con gente lista para escuchar. “Y son personas que ven cosas que tal vez uno no pensaba que iban a notar, como los silencios y los matices, tienen una gran sensibilidad estética”.

Antes de cerrar la charla, Claudio le agradece a los narradores, resalta la generosidad del público y define, en pocas palabras, el oficio y el por qué seguir apostando a su crecimiento: “Para que suceda la magia solo hace falta alguien que ponga la oreja para imaginar. Y Alejandra acota: “La idea es que haya más gente que cuente y cuente bien. Es lo que le hace falta al mundo”. 

AGENDA (por su organizador)

En febrero la primera función de febrero (jueves 6) estará a cargo de Elsa Leibovich, Oscar Guida, Marita von Saltzen y Vivi García. Excelente profesionales de la palabra y el buen decir.

La segunda función de febrero (jueves 13) será una velada venezolana con cuentos, música y cantos del caribe, a cargo de Marcos Córdoba Vega, Génesis Sánchez y Pablo Tirado.

El jueves 20 de febrero se celebrará “Encuentra Cuentos”, un encuentro internacional de narración oral que se desarrolla en varias sedes, organizado por Cosme Gonzalez y contarán los platenses: Teresita Bustos, Norma Taborda, Liliana Benitez, el Grupo EntrelzHadas, Rosa Vicente, Roberto Moscoloni y la participación especial de Miguel Fo (España).

El jueves 27 de febrero se presentará el Grupo Las Violetas a cargo de Berta Stornini, Lili Bassi, Laura Beatriz López, Maria Dos Santos Cordeiro, Maryuris Martinez, Mirtha Hochberg, Norma Macia, Rosana García y Stella Maris Ramondi.

Y continuamos todo marzo, siempre a las 20.00, con entrada libre y salida no tanto. No se suspende por lluvia.

Informes: claudiocuentos@gmail.com / 011 15.5825.4210

Facebook: Claudio Ledesma Cuentacuentos / Instagram: Claudio_ledesma_

Pasaron por aquí y dejaron su firma...

2 Comments:

  1. Doris Rodriguez

    Hola geniooooo, Claudio no sé si te acordarás de mi, tube el gustazo de conocerte, cuando se inauguro el Centro Cultural de Los Hornos, soy Dorita, en face Doris Rodriguez, que excelente es escucharte “cuentacuentos” Bienvenido a Centro Cultural Malvinas de La Plata

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