Mil grullas y un deseo, todos por el Garrahan

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Desde todo el país, grullas de diferentes tamaños y colores llegan hasta el Hospital Garrahan, llevando historias y solidaridad para ayudar al Nuevo Centro del Paciente Oncológico.

 

Por Bárbara Dibene

“Paz a favor” es una organización sin fines de lucro que trabaja hace seis años por la inclusión social a través del arte. Sus proyectos están orientados a estimular la participación en creaciones colectivas, y demostrar “que todos podemos ayudar y ser ayudados”.

Con esa premisa, la ONG se unió a la Fundación Garrahan para realizar la campaña “Mil grullas por el Garrahan”, que se prolongará hasta el 7 de noviembre. Su objetivo es reunir 1000 figuras de origami, que luego serán decoradas por las familias que se encuentran en la Casa Garrahan y nenas del Hogar y Escuela Misericordia, en la ciudad de Buenos Aires.

El evento de cierre se realizará en el Colegio del Salvador (Avenida Callao 542) de 18 a 22. Las grullas serán vendidas como bono contribución al público, y se realizará una subasta con aquellas intervenidas por artistas como Milo Lokett, Tute y Garaycochea, entre otros; lo recaudado será a beneficio del Nuevo Centro del Paciente Oncológico.

Durante la tarde habrá espectáculos de danza contemporánea,  malabares, títeres, música y circo, entre otras disciplinas. La Bomba de Tiempo culminará la noche con su espectáculo.

 

Pequeñas historias

Fotografía enviada junto a una carta a Paz a Favor

Fotografía enviada junto a una carta a Paz a Favor

En el Facebook de “Paz a favor” se suceden las fotos de las grullas, que significan suerte y prosperidad; una leyenda japonesa asegura que a quien logre confeccionar mil grullas se le concederá un deseo.

“Que se curen los niños con cáncer y estén bien” es lo que piden los alumnos de la Escuela Ramón L. Falcón, de la localidad de Cintra, en Córdoba. En una publicación cuentan que el día de la maratón de lectura leyeron el libro “Mil grullas” de Elsa Bornemann, y que les enseñaron a hacerlas.

Una señorita de la escuela vio por Internet la campaña, y les sugirió participar. Los chicos, muy emocionados, armaron decenas de grullas y las enviaron para apoyar la campaña. Y ellos, a la distancia, esperan que la grulla cumpla.

 

 

Pasaron por aquí y dejaron su firma...

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