Maximiliano Costagliola: autor en despegue

El arponero del aire 2 Maxi
El próximo viernes 4 de marzo a las 20.30, en el Galpón de 18 y 71, el autor Maximiliano Costagliola presentará “El arponero del aire”, su novela ganadora del Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes 2011 y finalista del Premio Emecé del mismo año.

 

Por Bárbara Dibene

Fotos: Álvaro Vildoza

Maximiliano vive en La Plata, pero nació en Berazategui en 1975. Se licenció en Ciencia Política, trabajó como docente y corrector, y a sus 31 años decidió sentarse a escribir su primera novela, que estuvo muy cerca de ser publicada. “El arponero del aire” es la segunda.

“En realidad nunca creí en los concursos. Ahora creo porque lo gané yo (risas). Un buen día una amiga poeta me pidió que le corrigiese una novela que había escrito. Cuando fui a hacerle la devolución me dijo que la iba a mandar al premio Emecé y al del Fondo Nacional de las Artes. Le pregunté si ya que estaba no me mandaba El arponero del aire”, cuenta el escritor, que tuvo doble sorpresa pues resultó reconocido en ambos prestigiosos certámenes.

“Lo primero que sentí al enterarme fue algo que no se ha modificado y es que tuve muchísima suerte. Ganar un concurso como el del Fondo, donde se presentaron 696 novelas no puedo atribuirlo a otro factor que a la fortuna (…) Luego me permití añadir a la satisfacción enorme que tenía un poco de orgullo, sólo un poco. Inspirado en la conformación del jurado de ese año, dos de cuyos miembros admiraba y admiro muchísimo”.

 

En las alturas

el arponero“El arponero del aire” es una novela vertiginosa, ese tipo de texto que podemos leer en menos de 24 horas –como lo hice yo, admito- porque la trama y el personaje nos inducen a querer saber más. El protagonista es politólogo, docente y ‘becado del aire’, pues ha nacido arriba de un avión y se beneficia de vuelos gratis de por vida. Aún así, no hace uso del privilegio hasta sus veintitantos años cuando decide ir a Madrid a probar suerte. El problema es que al llegar se da cuenta, angustiado, que perdió 5 horas de su vida por culpa de los husos horarios; la madrugada del 14 de julio de 1999 desapareció. “Como consecuencia de ese robo irreparable por definición, el narrador ve nacer un alter-ego omnívoro que lo único que reclama es derribar aviones comerciales, aquellos medios sobre los cuales sufrió la estafa”.

Desde ese momento, además, el narrador queda ‘suspendido’, viajando durante un año y medio de un punto a otro del mundo y viviendo en los aeropuertos. La posibilidad de volver a Buenos Aires o ir a Madrid como tenía previsto lo agobia, hasta que encuentra nuevas formas de suplir esa necesidad de seguir en el no-tiempo.

El autor asegura que buscó “interpelar, a través de una historia desopilante, lo vínculos humanos, las elecciones de vida y los claroscuros de nuestra época”.

 

Prólogo

El arponero del aire 3 maxi“Mi relación con la literatura comenzó en la adolescencia tardía, digamos que fue un romance rezagado. No fui de esos chicos que a los ocho o nueve años ya habían tenido una relación estrecha con la lectura, sea a través de Salgari, de las historietas o de esos libros tipo ‘elige tu propia aventura’. Soy de una época donde la literatura infantil y adolescente no era tan profusa ni estaba tan instalada como en la actualidad. Además, me crié en un barrio de clase media baja donde lo único que hacíamos era jugar al fútbol todo el día”.

En cuanto a la escritura, aunque también entró tardíamente en su vida, lo hizo con fuerza y por varias razones. “En primer lugar, escribo por vocación, porque la escritura funciona como un dínamo fundamental de sentido en mi vida. En segundo lugar, porque para pensar con precisión y lúcidamente necesito narrar. Y por último, porque escribir y leer activan núcleos de sentido, concentraciones de significados, información e interpretación que sirven para leer la realidad más cotidiana”.

Maximiliano, como el personaje protagónico, se dedica a la ciencia política, y sus lecturas académicas repercutieron en él a partir de autores como Benjamin, Blanchot y Deleuze, en cuyos escritos conviven la literatura, la filosofía, la sociología y la política.

“Concibo la literatura como un campo de ensayo donde se arriesgan hipótesis y postulados factibles de ser recogidos y desarrollados por otras disciplinas. Y a su vez, como un gran magma que puede alimentarse prácticamente de cualquier teoría o premisa proveniente de las disciplinas más variadas. En este sentido se establece una relación muy simbiótica entre las producciones académicas y las literarias”.

 

Una apuesta

Este viernes, Juan José Becerra y Carlos Ríos serán los presentadores de la novela de Maximiliano, quien prevé se pondrá un poco nervioso y dejará que hablen ellos. La invitación al evento y la lectura están abiertas, y el escritor propone: “Siempre es bueno apostar por autores nuevos. Podemos dar con algunos que no nos gusten, pero también está esa satisfacción inigualable de descubrir a otros que nos cautiven”.

Sobre “El arponero del aire”, Oliverio Coelho asegura: “Es una novela distinta: la historia exorbitante de una autodefraudación automática y de una redención amorosa casual. Pocas veces una narración encabalgada en una primera persona tan vertiginosa logra trazar el arco de una subjetividad conspirativa y señalar, a la vez, con total objetividad, los claroscuros de nuestra época”.

 

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